Durante el primer seminario de este Módulo 2 de formación de profesores
de ELE, tuvimos la oportunidad de adentrarnos en estos dos océanos de los
que todos habíamos oído hablar y conocíamos a grandes rasgos, pero todavía no
nos habíamos sumergido en sus aguas.
Después de bucear un buen rato por ellos y
familiarizarme con gran parte de su fauna y flora, me dispongo a realizar una
pequeña actividad relacionada con los mismos.
Se trata de seleccionar tres objetivos para un curso de
nivel general de lengua de nivel A1 y a continuación redactar una serie de
contenidos de los inventarios del PCIC en relación a esos objetivos.
Para ello, tendremos en cuenta la perspectiva del
sujeto de aprendizaje como agente social, dejando de lado al aprendiente
autónomo y los aspectos culturales.
Objetivos
- Intercambiar información
sobre actividades cotidianas, temas personales (familia, lugar de residencia,
aficiones, etc.), gustos e intereses.
Gramática:
- Formas de tratamiento (el Sr
Fernández, (Don) Manuel).
- Los pronombres interrogativos (qué,
quién, quiénes, cuánto,
cuánta, cuántos, cuántas).
De esta forma, el aprendiente de
nivel A1 podrá iniciar una conversación dirigirse a su interlocutor mediante la
utilización de la forma de tratamiento adecuada y realizar las preguntas
sencillas pertinentes haciendo uso de los pronombres interrogativos.
Pronunciación y prosodia:
- Identificación y producción de los patrones melódicos correspondientes a los distintos actos de habla.
También considero de gran
importancia que emplee la entonación adecuada para lograr que la conversación
se desarrolle de manera fructífera y el alumno se desenvuelva dentro de su
esfera social más próxima.
- Procurarse la información que precise
para realizar las transacciones, siempre que se trate de indicaciones,
instrucciones o datos concretos que se obtengan de fuentes habituales,
sencillas y de fácil accesibilidad, o bien de personas que muestren una actitud
de colaboración.
Gramática:
- Los demostrativos: (este,
esta, estos, estas, aquel, aquella,
aquellos, aquellas, esto, eso, aquello).
Nociones generales:
Nociones espaciales:
- Localización (lugar, estar,
aquí, allí, acá, allá).
- Orientación y dirección (calle,
todo recto, a la derecha, a la
izquierda, venir).
El aprendiente A1 debe dominar
este contenido gramatical para comprender las indicaciones recibidas o
preguntar acerca de estas. Asimismo, las nociones espaciales de localización y
dirección son indispensables para que estas transacciones puedan llevarse a
cabo sin grandes dificultades.
- Expresar de forma breve y
sencilla satisfacción o insatisfacción por los servicios que se le han prestado.
Funciones:
- Expresar aprobación y desaprobación (¡<<Muy>> bien/mal!, pequeños movimientos de
arriba a abajo con la
cabeza, movimientos de izquierda a derecha con la cabeza o con el dedo índice, chasquidos).
- Agradecer: (Muchas
gracias).
Estos contenidos funcionales
permiten al alumno aclarar a su interlocutor que está de acuerdo y/o ha
entendido la información recibida o, por el contrario, que no ha captado el
mensaje o no está de acuerdo con el mismo. Lo considero de vital importancia,
ya que sin el dominio de estas funciones, el resto del intercambio comunicativo
puede no servir para nada y caer en saco roto.
Bien, Blanca, lo has pillado bien y has reflexionado sobre porqué unos contenidos son necesarios para poder alcanzar un determinado objetivo. Cuando vamos a planificar una sesión o un curso, lo primero que tenemos que pensar es qué van a saber hacer nuestros alumnos al final. A partir de ahí, definimos los contenidos que deberán tratarse en clase.
ResponderEliminarPara el primer punto contamos con los descriptores del MCER y con el apartado de objetivos generales del PCIC. Después, seleccionamos los contenidos en los listados del Plan Curricular.
Mucho ánimo, que esto ya está encaminado. Espero que sigas "sumergiéndote en estos océanos".